EL ALMA EN UN CLICK
Hope me ha pedido una fotografía reciente. No ha sido la única. Otro amigo, Pacopaquete, me ha solicitado que le envíe una. Dice que para comprobar si sigo tan lozana y luciendo piernas como hacía en la facultad. Va a ser que no. He colgado las minifaldas y me he pegado a un chandal perpetuo. Estos fríos invernales hacen que te vuelvas práctica y te cubras lo más posible para no morirte congelada. Que yo se que las piernas lucen bonitas pero…ya se me pasó la edad de hacer el canelo para llamar la atención.
Ahora repito siempre el mismo mantra: prefiero que me quieran y me miren por mi cerebro, no por mis piernas.
Si, ya lo se. Lo pienso realmente y, además, es que ya no tengo piernas como para lucirlas. Me he hecho mayor. Bueno, a lo que iba. Me han pedido una foto y no he encontrado una que me satisfaga. Una en la que yo me vea a mi misma. Hope dice que en las fotos no soy no. Que no ve en ellas lo que realmente soy y eso me ha hecho pensar.
Es cierto. A menudo intento hacerme fotos a mi misma. Si. Lo hago porque no consigo que nadie me haga una foto como dios manda. También puede ser que no me guste lo que refleja la cámara. Osea, la verdad pura y dura. No se. A lo mejor es que la gente que me hace las fotos no me ve como realmente soy.
El caso, sea como fuere, es que no consigo que ninguna foto me refleje. En todas sale una persona que no tiene nada que ver conmigo. Tan solo me veo bien y me hacen gracias las fotos en las que hago de otra cosa. Es decir, me disfrazo o estoy haciendo alguna cosa poco habitual en mi.
No es la primera vez que disparo la cámara una y otra vez intentando retratarme pero siempre consigo el mismo resultado: esa persona que sale reflejada no soy yo. Demasiado seria, demasiado blanca, demasiado pensativa, demasiado forzada, demasiado risueña… no consigo reconocerme en ninguna de ellas.
He encontrado un puñado de fotos en las que si consigo reconocerme, pero son fotos de hace un millón de años. Se las he envíado a Hope esperando que entre una de ellas consiga encontrar esa que ella dice refleja totalmente mi yo verdadero, mi yo interior, mi alma. Si lo consigue ya no servirá de nada porque aquella “yo” se volatilizó hace muchísimo tiempo.
Pensando, pensando, he llegado a la conclusión de que, tal vez, no consigan retratarme tal y como soy porque ya no soy. Porque ando perdida y mi cuerpo se mueve sin que haya un ente real dentro que lo conforme.
A lo mejor no soy más que un cuerpo con vida pero sin nada sustancial en su interior. A lo mejor mi yo ha decidido abandonarme y largarse a vivir otra vida sin mi porque ya no me aguanta. A lo mejor es que yo soy una cárcel insoportable para mi “yo”. A lo mejor ya no soporta mi cara.
Lo cierto es que veo a una extraña en cada una de esas fotos que intentan sacarme y en las que me veo fatal. Bueno, no me veo. Yo sigo intentandolo pero no hay manera. Ni rastro de mi alma en ellas.
Hay algunas tribus que no consienten que les hagan fotos. Están seguros de que ese demonio técnico les roba el alma en cada instantanea. A lo mejor a mi me ha pasado eso. Que de tanto hacerme fotos, en cada una de ellas, se me ha ido perdiendo un cachito de alma.
Yo, por si las moscas, guardo celosamente todas mis fotos y todos sus negativos, por si, buscando, buscando, encuentro en alguno de ellos, escondido en alguna esquinita, a mi verdadero yo, que me esquiva y me rehuye de mala manera.
Pd: Hope. Ya me dirás si alguna de esas fotos antiguas consigue satisfacer tus deseos.
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Locos de la Colina
poche dice:
A mi hace mucho tiempo que me pasa eso. Es como si la imagen que tengo de mi fuera la de hace 20 años… me cuesta verme tanto!
Así que un día decidí que saldría haciendo el payaso en todas. Si hago el idiota, me veo solo haciendo el idiota, no más gorda, o más flaca, o más seria, o más arrugada…
Vamos, que estoy para que me internen, porque me parece que muy normal no es! jajajaja
Escrito el dia 18-Febrero-2010 a las 12:02
Alfonso dice:
Yo, cuando voy por la calle, y eventualmente me veo reflejado por los escaparates de las tiendas y vidrieras de los bancos, me digo: ¡Qué mayor es ya ese señor…! Y, en efecto, compruebo que mi porte, vestimenta y andares es un calco de ese montón de gente que rondando los sesenta no puede decir que destaquen por nada.
¿Realmente, en mi fuero interno, me veo así…? Pues no, para qué negarlo.
Maticemos: Si, ese soy yo, pero la imagen que tengo de mi yo, tanto corporal, como “espiritual”, bueno dejémoslo en mental, no es la misma, sino la que he tenido “siempre”. Lo malo es que ese “siempre” no se perpetúa en el aspecto externo. A ver, ni malo, ni bueno, lo único es la sensación de que se me va el tiempo y, todavía hay tantas cosas que hacer…
Escrito el dia 18-Febrero-2010 a las 13:40
charly dice:
La belleza no se pierde¡¡¡¡ quizá como tú dices solamente se esconde
Escrito el dia 18-Febrero-2010 a las 23:30
Fulgencio de Arizona dice:
Pues yo prefiero mirarla a las piernas porque su cerebro ya sé que va muy bien. ¿No se gusta en las fotos?… Me gusta a mi. Observe bien cada una de esas fotos y piense: “gusto a otros ojos, eso es bueno”
¡Kiss!
Escrito el dia 21-Febrero-2010 a las 14:23
murron dice:
Fulgencio, tu si que sabes subirle la moral a una mujer¡¡¡ Pues me alegro que le gusten mis piernas, jajaja, pero, sobre todo, me gusta que le guste mi cerebro porque no le gusta a mucha gente. Muchos besos¡¡¡
Escrito el dia 22-Febrero-2010 a las 13:28