
Tengo una caja. En ella decenas de cartas son las prueba de un pasado adolescente movido por el romanticismo más dulzón y empalagoso.Hay algunas excepción de minutos invertidos en otros menesteres más espirituales, como las que recibía de mi queridísimo Padre Topete, quien intentó que mi rechazo a lo católico fuera menos violento, dándome como ejemplo su propia experiencia y actividades y sus sabios consejos. La excepción temática en mi correspondencia se hizo extensible a él, excepciónal cura, excepcional ser humano.
De vez en cuando, releo esas cartas;son largas, más que los posts y artículos de este blog. En ellas viven aún emociones complejas trasmitidas mediante palabras poco acertadas pero esforzadas, propias de los quince, los dieciséis,los diecisiete y poco más. Un berenjenal de invitaciones al romántico tejido de la adolescencia que luce inseguridad y confusión por natura.Cartas. Sólo he recibido en mi vida un telegrama y fue el que me notificó, aunque el teléfono ya lo había hecho previamente, que mi querido Padre Topete había fallecido.Sólo un telegrama. Y desde el mismo momento en que lo recibí, decidí que no me gustaban los telegramas. Demasiado cortos. Demasiado desnudos. Demasiado nada.
Lo peor estaba por llegar.
Con los SMS el apócope ha conquistado la comunicación. A las dificultades naturales del diálogo en vivo, ese con la presencia del cuerpo del interlocutor, se añade el constante bombardeo de mensajes de movil, cortitos algunos, ininteligibles por cortitos otros, auténticos atentados visuales la mayoría. Si a ese embrollo comunicacional le añadimos los chats online, no es de extrañar el aumento de faltas de ortografía de los estudiantes de este país. Pero ¿qué pasa cuando las faltas de ortografía se convierten en sinónimo de otro tipo de faltas? ¿Cómo va a saber expresar lo que siente una persona, si no sabe la palabra entera que podría ayudarle a explicarse? ¿Cómo vamos a entender y empatizar con otro si reducimos nuestros sentimientos a extrañas combinaciones de puntos y comas? ¿Se ha convertido la velocidad en sinónimo de tocino? ¿Es el tiempo más importante que el objetivo?¿Cuándo las pausas entre frases han sido más importantes que las frases que hay que pausar?
Me niego a reducirme a esas combinaciones de pausas gráficas, a esa eliminación de sílabas e incluso palabras enteras, a dejar que se deduzca lo que presúntamente quiero decir.
Soy una carta, con sus párrafos sin pausa y sus pausas obligadas.Con mis fronteras bien delimitadas por puntos y aparte; con mis exclamaciones completas y mis lágrimas en mil adjetivos.Con mi corazón de tinta impregnando una página tras otra,dejando constancia manifiesta de mis errores y mis aciertos.
Definitivamente, la era del apócope no es para mi.
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totalmente de acuerdo contigo. Yo tampoco soy de apócopes, a las pruebas me remito. Mis escritos son laaaaarrrrgossssss, muy largos. No entiendo otra manera de expresar lo que llevo dentro, quizás porque llevo demasiadas palabras y, supongo que como a ti, a veces se me suben a la garganta o se me salen por los dedos, que parecen metralletas de lo rápido que escribo. A mi me salen las palabras como ríos, a toda leche o muy lentas y cuando no escribo, bien lo sabes, ando como rebullía por dentro, como empachada de lenguaje, como ahíta de letras, de palabras y de frases enormemente complicadas. Decididamente a mi me pasa como a tí. No soy yo sino estoy rodeada de la palabra, del texto, y cuanto más largo mejor, porque mejor me defino en mi totalidad. Odio los puntos suspensivos (jajaja), ya lo sabes, sobre todo cuando uno no sabe utilizarlos. Los puntos suspensivos a veces son grandes frases silenciosas pero usarlos requiere demasiado arte, demasiado conocimiento. Lo de los signos, las faltas de ortografía y esa economía en los conceptos me matan. Hija mía, volvemos a lo mismo, el concepto, que nadie sabe ya lo que supone el uso del mismo. Decididamente no somos de esta época. Por cierto, yo también guardo una enorme caja con cartas. Ya nadie escribe cartas, que pena. Claro que ya nadie parece pensar, ni sentir, y mucho menos expresarse. Cuanto vacio y cuanta incomunicación.
Siendo mas joven, solia escribir bastantes cartas, me imagino que se deberia a que en aquel momento tampoco existian todos los medios que hoy tenemos para poder comunicarnos, era parcticamente lo unico que habia y el telefono de centralita claro.Me gustaba escribir, de echo conservo un monton de cartas, y otro monoton de cuando la mili, joder en esa eopca si que escribia jajaja, todos los dias cartas a la novia, y lo curioso era que todos los dias tenia algo que contarle, imaginate dentro de un cuartel lo que puede ocurrir de nuevo cada dia, pero siempre tenia algo que contar, no se si por la necesidad de que me fuera respondida por lo lkejos que estaba de la que hoy es mi mujer o por que tenia necesidad de escribir y contar lo que ocurria como si de un diario se tratara. Hace muchos años que no escribo una carta,ni tampoco la recibo, es algo q
coño esto se publica solo sin dejar de terminar lo que escribes.
Siendo más joven, solía escribir bastantes cartas, me imagino que se debería a que en aquel momento tampoco existían todos los medios que hoy tenemos para poder comunicarnos, era prácticamente lo único que había y el teléfono de centralita claro. Me gustaba escribir, de hecho conservo un montón de cartas, y otro montón de cuando la mili, joder en esa época si que escribía jajaja, todos los días cartas a la novia, y lo curioso era que todos los días tenía algo que contarle, imagínate dentro de un cuartel lo que puede ocurrir de nuevo cada día, pero siempre tenía algo que contar, no sé si por la necesidad de que me fuera respondida por lo lejos que estaba de la que hoy es mi mujer o porque tenía necesidad de escribir y contar lo que ocurría como si de un diario se tratara. Hace muchos años que no escribo una carta, ni tampoco las recibo, es algo que creo que la era de la comunicación en la que vivimos está dejando de lado. Estoy de acuerdo contigo en que la gente hoy escribe cortando las palabras o con simples signos, pero eso no es la gente joven hay de los de mi época que lo hacen igual o peor que los jóvenes, yo lo llamo perrería al escribir. Con murron no estoy de acuerdo con lo último que dices, de que (ya nadie parece pensar, ni sentir, y mucho menos expresarse. Cuanto vacio y cuanta incomunicación.) yo creo que la gente, piensa, siente y se expresa, el problema es el cómo se hace, hoy las llamadas redes sociales, están haciendo el que la gente piense en lo que lee sobre los demás, les hace sentir o nos hace sentir lo que en un momento dado sienten los demás, y se expresan, se hará de forma más corta, mas concisa, se hará de forma que en pocas palabras el que está al otro lado las pueda entender y comprender lo que quiere decir, pero no veo que haya un vacio ni incomunicación entre la gente, es otra forma de comunicarse que para unos pude ser buena y para otros negativa, pero no deja de ser una comunicación, y por medio de estas nuevas redes de comunicación se puede llegar a conocer a gente que de no ser por esto, hoy por ejemplo no estaría comunicándome con vosotras, ni tan siquiera os conocería para poder escribiros una carta, y sin embargo nos comunicamos por un medio que hasta hace poco nos parecía del futuro lejano o imposible. Yo estoy agradecido de los nuevos sistemas de comunicación, de no existir nunca hubiera podido conoceros (virtualmente) y llegar a apreciaros y quereros, aunque al final todo pueda ser un engaño y una gran mentira, y en vez de dos tías fantásticas, y hermosas seáis, dos tíos camuflados con mucha imaginación usando imágenes de otra gente, pero me da igual, nadie es perfecto.
Un beso para las dos por ser como sois
Agustin
Siendo más joven, solía escribir bastantes cartas, me imagino que se debería a que en aquel momento tampoco existían todos los medios que hoy tenemos para poder comunicarnos, era prácticamente lo único que había y el teléfono de centralita claro. Me gustaba escribir, de hecho conservo un montón de cartas, y otro montón de cuando la mili, joder en esa época si que escribía jajaja, todos los días cartas a la novia, y lo curioso era que todos los días tenía algo que contarle, imagínate dentro de un cuartel lo que puede ocurrir de nuevo cada día, pero siempre tenía algo que contar, no sé si por la necesidad de que me fuera respondida por lo lejos que estaba de la que hoy es mi mujer o porque tenía necesidad de escribir y contar lo que ocurría como si de un diario se tratara. Hace muchos años que no escribo una carta, ni tampoco las recibo, es algo que creo que la era de la comunicación en la que vivimos está dejando de lado. Estoy de acuerdo contigo en que la gente hoy escribe cortando las palabras o con simples signos, pero eso no es la gente joven hay de los de mi época que lo hacen igual o peor que los jóvenes, yo lo llamo perrería al escribir. Con murron no estoy de acuerdo con lo último que dices, de que (ya nadie parece pensar, ni sentir, y mucho menos expresarse. Cuanto vacio y cuanta incomunicación.) yo creo que la gente, piensa, siente y se expresa, el problema es el cómo se hace, hoy las llamadas redes sociales, están haciendo el que la gente piense en lo que lee sobre los demás, les hace sentir o nos hace sentir lo que en un momento dado sienten los demás, y se expresan, se hará de forma más corta, mas concisa, se hará de forma que en pocas palabras el que está al otro lado las pueda entender y comprender lo que quiere decir, pero no veo que haya un vacio ni incomunicación entre la gente, es otra forma de comunicarse que para unos pude ser buena y para otros negativa, pero no deja de ser una comunicación, y por medio de estas nuevas redes de comunicación se puede llegar a conocer a gente que de no ser por esto, hoy por ejemplo no estaría comunicándome con vosotras, ni tan siquiera os conocería para poder escribiros una carta, y sin embargo nos comunicamos por un medio que hasta hace poco nos parecía del futuro lejano o imposible. Yo estoy agradecido de los nuevos sistemas de comunicación, de no existir nunca hubiera podido conoceros (virtualmente) y llegar a apreciaros y quereros, aunque al final todo pueda ser un engaño y una gran mentira, y en vez de dos tías fantásticas, y hermosas seáis, dos tíos camuflados con mucha imaginación usando imágenes de otra gente, pero me da igual, nadie es perfecto.
Un beso para las dos por ser como sois
VEREMOS SI ESTE SALE PORQUE EL ANTERIOR HA DESPARECIDO, JAJAJA
coño que borracho debia estar que no vi que ya estaba publicado jajajajaja, se loquero vamos