Padres e hijos de su padre
TweetAlbondigada que está una, mi único descanso físico se encuentra en las climatizadas aguas de la piscina de mi barrio. Peregrino a ella tres o cuatro veces a la semana para disfrutar de una hora de esfuerzo liviano que a mi hijo y a mi nos sienta de maravilla. Y como siempre, regreso al nido a rastras, imaginando que mi albondigado vientre y yo seguimos flotando porque sinó, no hay quien dé un paso.
Anécdotas las hay a pares, pero hoy os explico una que casi me pone a parir.
Hay en el recinto una piscina de profundidad infantil ( 50cms, a la izquierda de la imagen)) de aguas ligeramente más cálidas y poseedora de benditos chorros de aquaterapia para aliviar diversos males. Cuando finalizo mi autoimpuesta sesión de nado, me dejo flotar por allí previo paso por el chorro de turno. Hace unos días, desde el chorro de al lado, una señora septuagenária me miró con aire reprobatorio y señalando mi gran barriga me dijo:
-Nena, ¿no irás a echarte el chorro a la barriga,oi?
-No señora, sólo la espalda , que me está matando.
Sonrió, aligerada por la respuesta y añadió que si acaso podía regarme el costado, pero que hacía bien en no marear a mi hijo con el azote de H2O. Vigilancias y consejos de este tipo me llueven desde que el club del inserso del club de natación se dió cuenta de mi estado, por lo que me he habituado a responder cortésmente y ,dependiendo del comentario-porque los hay que tienen tela-me acerco más al chorro curativo con la maliciosa intención de amortiguarlos, eso sí, sin perder la sonrisa y agradecer el interés.
Pero cuando la mujer ya se había relajado del todo y yo a punto estaba de flotar indiferente por el recinto,un niño de unos cinco años se lanzó peligrosamente hacia mi posición, con el ímpetu infantil del que visita por primera vez una instalación acuática. De poco me lo como;lo frené, delicada pero firme, acompañando mi gesto de palabras simpáticas para evitar que el chorro lo sumergiera a la altura de mis pies. El pequeño se retiró y me miró sonriente para acabar alejándose a carcajada histérica, dando saltos de rana salpicadores en una decidida carrera hacia su padre. Las miradas de la señora relajada y yo se cruzaron, y como es habitual en mujeres de pueblo y de esas edades, el comentario de rigor afloró,casí trastabillando entre su dentadura.
-Mira que los hay malos, ¿eh?
-Eso lo dirá por usted,¿verdad?
No era mi voz, porque yo me había limitado a sonreir. La voz pertenecía al padre del niño-rana.Era una voz retadora,una voz treintaañera desafiando en duelo abierto a una mujer mayor-más mayor de lo que su fisonomía indicaba- y chafarderillla acostumbrada a hacer comentarios que siempre deben ser acogidos con cierta condescendencia.
-¿Qué dice?
-¡Que lo de malo lo dirá por usted! Aquí insultando al niño…
-¿Porqué? Si yo no me refiero a que su hijo sea malo malo de malo;me refiero a que los hay muy traviesos, movidos,esas cosas.Es que desde que ha entrado al agua no para quieto, pero no era un insulto,hombre.Es algo que se suele decir.
-¡Pues si no quiere decir malo,no diga malo, joder!;además, ¿qué espera? ¡Es un niño! Los niños se mueven,¿sabe? O ¿Es que espera que tenga la movilidad de usted?¿EH?
Si las palabras de papá-ranaya eran inadecuadas, el tono , tanto en volumen como en intención, era inadmisible. Increpaba a la mujer, gesticulando con agresividad.Yo, que no le tengo miedo a nadie, noté que me estaba preocupando por el desenlace de aquella absurda discusión, pues mientras él era un hijo de su padre que no tenía respeto ninguno por nadie, ella seguía intentando convencer por pesadez al cabestro, aunque en su caso no había ni chispa de agresividad. La pobre mujer me miraba buscando ayuda y así intenté pacificar la zona de guerra;papá-rana no cedía ni un ápice, hasta el punto de intentar ponerme de su lado invitándome a lanzar la siguiente estocada en la señora yanomás relajada,así que me centré en la señora,quién finalmente me hizo caso y dió la callada por respuesta.¡Bien por la señora!
Todo ese show tuvo lugar ante los ojos alucinados del niño-rana, que seguía riéndose como un histérico y salpicando a todo bicho viviente mientras no se le escapaba una.Mi pregunta silenciosa fue:
A ver, imbécil,¿qué lección crées que está aprendiendo tu hijo hoy?
Si no hubiera estado embarazadísima, o albondigadísima, se lo suelto a bocajarro pero no era cuestión de ponerme a parir antes de tiempo.
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Bueno… por lo que cuentas, entiendo que seguramente el comentario de la mujer no era para tanto y que el tío se pasó un huevo. Mal ejemplo para un niño, que lo primero que está aprendiendo de eso es que la gente mayor no merece ningún respeto.
Peeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeero, también me voy a poner un poquito de parte del padre. Y es que la gente, en especial la gente “mayor”, muchas veces habla más de la cuenta, dice cosas “sin mala intención” y mean fuera de tiesto.
Yo, como madre de mi hija, negra como el tizón, he tenido que oír de todo. Y te aseguro que hay veces que ya no puedes más y explotas. Y te da lo mismo que en ese momento el comentario no sea de los peores.
Así que igual ese padre, está hasta las narices de que al niño lo cataloguen de malo, cuando el adjetivo es movido.
Quizá ese niño tenga TDHA, y no le beneficie en nada oír como gente que lo ha visto 1 minuto ya lo tacha de malo.
Y quizá ese padre, ya está hasta el moño de tener luego que lidiar con los sentimientos de su hijo por ese tipo de comentarios…
Que meó fuera de tiesto, no lo dudo. Que la lección que le está dando a su hijo es totalmente negativa y no le beneficia en nada, tampoco lo discuto. Pero que pienso que quizá hay un por qué… pues también.
Por eso prefiero pagar 61 euros para ir a un gimnasio sin niños.
Soy radical lo sé. Pero si pago algo quiero disfrutarlo, sin niños berreando, ni padres de ese tipo , ni abuelas cotilla.
Poche, lo siento pero no comparto tu opinión. No te puedes poner ni un poquito de parte de un tío desagradable,agresivo y maleducado.Sí, es cierto que mucha gente, de hecho la mayoría, está más guapa cerrando la boca, pero cuando respondes de esa forma lo que haces es ser peor que esa persona, que generalmente tiene menos luces que un barco pirata.El mejor desprecio es no hacer aprecio.El niño no habiaoído lo que había dicho la señora hasta que el padre lo promulgó como la Gaceta. Lamento que tengas que oir estupideces respecto a tu hermosa hija, pero ¿ a dónde te lleva rebajarte? Se puede decir lo mismo de otra manera, ya he explicado las maneras del tipo y que hasta a mi me asustó.No tolero la violencia.Un estallido breve de cólera en una situación de hartazgo es tolerable;provocar para que esa situación se extienda en el tiempo sin controlar a dónde pueden llegar las consecuencias ,es el tipo de actitud que nos tiene viviendo en un ambiente de perpétuo desafío y tensión,un ambiente de violencia que nada bueno aporta a nuestros hijos.Un beso.
Nuri, yo no tengo nada en contra de los niños;la culpa es de los padres,que tienen hijos como quien tiene lechugas y que todo lo justifican con “es que es un niño”.Sí, pero ¿qué clase de niño estás criando?
Y respecto a lo de los 61€, mira, qué quieres que te diga;yo no me puedo permitir pagar ese dinero, pero por otra parte,la piscina es sólo el entorno, que en este caso no es relevante.Niños maleducados,padres cabrullos y abuelas cotilla hay en todas partes,así que ,dime,¿qué haces para evitarlos en el resto del entorno? No se puede legitimar una reacción así; haciéndolo, insisto, se apoya la agresividad y se potencia una generación sin más valores que la patada por respuesta.Un beso.
No sé si decir algo o no, jajaja, pero mi opinión es que, la abuela puede ser una cotilla y eso viene con la edad y si no acordaros cuando tengáis 70 u 80 años de esto y os daréis cuenta de lo cotillas que podéis llegar a ser, pero ese padre es un GILIPOLLAS, primero por no saber respetar a una persona que podría haber sido perfectamente su abuela, o madre, es igual, y meterse de esa forma con una persona de esa edad por muy cotilla que sea es de un gilipollas chuleril que te cagas, y segundo, si con eso quiso de, mostrar que defendía a su hijo, creo que mal favor le estaba haciendo con esa conducta. abuelas cotillas NO, aunque es difícil, pero padres gilipollas tampoco.
Un beso para las tres repartirlo como mejor creías.
Lo primero y principal: AGUSTÍN, EL BESO ME LO QUEDO YO, HOMBRE YA!
Lo segundo, seguir con el tema, que me apasiona!! jijijiji
En ningún momento pongo en duda tu opinión, porque sé que eres una tía razonable y que la situación no era para que ese tío montara la que montó.
Lo que te quiero decir, es que igual detrás hay mucho más de lo que parece.
Lo de no rebajarte a veces es muy, muy complicado. Aguantas una, dos, y hasta tres… pero llega un momento en el que ya no puedes más.
Yo he llegado a contestar burradas del tamaño de la torre de Pisa. Incluso creamos un grupo para apoyarnos entre nosotras e ir aprendiendo de unas y otras, porque si, nuestras respuestas son brutales, pero justo a la medida de las preguntas. Y lo peor, es que las hacen delante de los niños, sin pensar en ningún momento que esa personita de 3 años está entendiendo perfectamente lo que se dice.
El otro día mi hija, viendo fotos nuestras en casa, me preguntó que si el bebé de una amiga, que aparecía en una de las fotos, era “natural”. Para que veas con lo que se quedan.
Te voy a contar una cosa que me pasó en un súper cuando la niña era todavía bebé.
La gente tiene especial manía por tocar el pelo de los peques. Pero si son negros y el pelo es rizado, ni te cuento el imán que tiene.
Yo no soy una especial maniática de la limpieza, la verdad, pero si de la higiene personal y me jode soberanamente la manía que tienen de tocarles las manos, cuando yo no sé dónde ha estado la mano del que toca antes de sobar a mi hija…
A lo que iba. Estaba en la cola del súper para pagar, en una de las 5 cajas que hay.
Entra una señora por la puerta, nos ve, se va hacia la entrada del súper, viene hasta la caja en la que yo estaba dando un rodeo considerable, se va directa a la niña, y sin decir ni pío, se pone a sobarle el pelo.
Estuve como dos segundos flipada, y al final le digo: Señora, qué hace?
Y la tía, sin dejar de tocar el pelo a mi hija, me dice: es que me encanta el pelo que tienen.
Con dos cojones arriba España!
Así que, con toda la mala educación que tengo cuando me desquician, le dije: Pues tóquese usted el potorro, que ahí también lo debe tener rizado.
Si, me puse a su nivel. Si, la que quedó como una maleducada fui yo… no ella, que se puso a tocar a un bebé sin conocerlo y sin el consentimiento del adulto que lo acompañaba. Y toooooodo lo que tu quieras.
Pero yo, me quedé muy a gusto, para que te voy a engañar.
JJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA,por Dios, mira que necesitba reirme,joder!! ME ENCANTA LA RESPUESTA QUE LE DISTE.
Pero estarás de acuerdo conmigo en que no tiene nada que ver tu situación con la del cabestro protagonista.Es que te juro que tendrías que haberlo visto, Poche, me suscribirías sin reparos. Pero bueno, en lo básico estamos de acuerdo.Tú dejas un margen que yo no dejo, pero también te digo que yo vivo lo que viviste tú con tu hija y la tipa ni le roza el cabello a mi niña,coño, que no son monos de feria.BESOTES!
Primero decirte: odio las piscinas. Ya lo sabes, no solo por el calor, también por la gente. Desgraciadamente no hay educación y los niños no tienen educación porque los padres no se la enseñan. Claro que, dificilmente vas a enseñar a un hijo de lo que adoleces. Totalmente de acuerdo con Agustín. ESE PADRE ERA UN GILIPOLLAS POR NO DECIR UN ENERGÚMENO.
Es cierto que los niños, por ser niños, no miran las consecuencias de sus actos. Entiendes que la criatura entrara a la piscina como un elefante en una cacharrería pero para eso está el padre, para enseñarle que eso es una piscina pública y que tiene que tener cuidado para no lastimar a otras personas.
Lo de faltarle el respeto a esa señora mayor ya te lo dice todo del cabestro en cuestión.
Yo veo a diario en mi piscina a esos niños energúmenos lanzándose a bomba sobre todo cristo sin mirar quien hay debajo. Entiendo que los chavales son chavales y no miran más allá pero los padres, lejos de llarmarles la atención, les imitan. Hay cada gilipollas barrigón lanzandose en picado que a mi me da pánico entrar en el agua.
No obstante, esto te lo has encontrado en la piscina, pero cuando te toque ir al cole con el niño vas a flipar con las actitudes de algunos padres. Luego se extrañan de los niños sean unos pequeños tiranos pero es que tienen el ejemplo bien cerquita. El padre lo que se hubiese merecido es que la abuela se hubiese levantado y le hubiese dado un par de hostias con la mano bien abierta. Que gente, tía, que gente
si ya sé que soy un poquito radical en ciertas cosas… pero suelo evitarlos al máximo y por el momento me funciona ¡¡ si es que no tengo paciencia¡¡ me revientan mucho ese tipo de padres.
Murron, si hija… la actitud de algunos padres te deja alucinada.
Uno de la clase de mi hija (guapisísimo, por cierto), es muy “pegón”. Un día mi hija me enseña una herida y me dice que ese niño le ha mordido.
Le pregunto qué ha hecho ella y me suelta que pegarle, por supuesto!
Yo con mi charla: no se pega, así no lo resuelves.. te vas a la porfe y se lo dices, pero tu pegar, jamás.
Me encuentro con la madre y con el jaja jiji, le comento lo del mordisco y que mi hija luego le pegó. Y me suelta: aisssss, si es que son niños. Yo también le pregunto y como al final nunca tengo claro quien empieza, pues lo dejo estar.
Y a mi se me queda una cara de giiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiilipollas que ni te cuento. Dos horas de charla a mi hija para que entienda que la violencia no lleva a ningún sitio y la otra lo deja estar?
Y mi hija al final la chivata de la clase repelente-niña-vicente, que no pega y va a la “profa”? Y sabes que si, son cosas de niños, pero que tienes que empezar a machacarles ahora, que con 6 años ya no vas a poder cambiarlo… pero resulta que tu eres la que va contracorriente.
Por no hablar de los capullos que ponen en entredicho la autoridad de las profesoras con el niño delante, o los que están tranquilamente hablando con otros padres mientras sus hijos se dedican a romper las plantas de la entrada, o a pegar a otros…
Y hablo de niños de menos de 6 años, que de momento mi hija no se mezcla con los mayores…
NURIA: A mi también me evitarías. Porque soy la típica histérica-súper estricta que no deja pasar ni una a la niña… y si, se porta muy bien, pero yo voy todo el día gritando como una loca. Así que igual la niña no se tiraría a la piscina a lo bestia, ni yo me enfrentaría con ninguna abuela, pero acabarías de mi: Q
Se me fue el dedo…
… pero acabarías de mi: QUE TE HE DICHO QUE VENGAS AQUIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIi, hasta el moño.
Hope, te tengo que invitar al grupo. Te vas a mear con las respuestas que damos… y con las preguntas, ni te cuento.
Solo te digo que el grupo se llama: Si, es mi hijo. Si, es negro. Si, me está tocando los cojones!
jajajajaja