Dos Españas,Tres Españas,50 Españas

Se dice que los catalanes odiamos a los madrileños. Los madrileños a su vez a los catalanes.Y los valencianos y los catalanes se odian mútuamente, pues parece ser que los segundos nos empeñamos en mantener que el valenciano es un dialecto catalán y a los valencianos no les gusta nada esa afirmación. Eso acerca a valencianos y madrileños,siendo Valencia uno de los destinos preferidos de los de la capital de esta tierra de conejos para darse un chapuzón,aunque también acudan a esas aguas los catalanes fiesteros.Todo ello deja de nuevo a Cataluña en contra de todos excepto de los vascos , con quienes parece ser que compartimos las ansias de independencia, además de rasgos de carácter.Hasta aquí bien,¿no?

Pues no.

Se habla de las dos Españas. Una muy a la izquierda y la otra a tomar por culo de la derecha. Una anticlericalista declarada y la otra muy católica y apostólica y muy romana.Y llevamos hablando de ellas ya va para dos siglos. Hablar se nos da de miedo,sólo hay que ver a nuestros políticos.

Con aquello del árbol que no deja ver el bosque,más bien nos hemos emparrado al tronco y la falta de uso del primer sentido nos ha dejado ciegos.Porque hablando, hablando, la tercera España ha quedado relegada al olvido. Si bien es cierto que el propio concepto se ha puesto en duda desde siempre, también lo es que hubo un grupo de mentes pensantes que quiso distinguirse de entre la división fraticida de la dicotomía  ideológica. Fueron intelectuales que no se identificaron ni con la derecha ni con la izquierda,siempre pugnando por el poder, pues estaban a favor de un bien mayor: paz,libertad y progreso para todos.

Menudo año:el  nacionalismo catalán, el rechazo a las corridas de toros, la lengua, el estatuto, la Roja…todo ello utilizado como arma arrojadiza contra Cataluña y por parte de los de siempre, esa derecha naftalinada y empachosa,que exige del pueblo su voto como condición para ofrecer soluciones a una crisis  mientras se limita a señalar con el dedo al norte,como si invitaran a la carga Y el pueblo traga, como tragan los especialistas en ser torturados con ahogamiento mientras les enseñan a recitar no hay dolor.Pero sí hay dolor, lo que pasa es que tan acostumbrados estamos al exceso que no contemplamos más salida que inclinarnos a la consabida derecha o a la manida izquierda. La tierra de conejos debería ser rebautizada como tierra de borregos, ya que este rebaño que pastorea por más de medio millón de kilómetros no recuerda que hay más letras que la A y la B. Es un buen momento para la C, señores. Yo voto por la tercera España y que las otras dos se den de hostias hasta que se aniquilen, porque desgastadas ya están.

Somos un pueblo con la clara tendencia al mantenimiento de conceptos maniqueos,pero ¿por qué no rescatar una idea noble y adaptarla al presente?¿por qué nos empeñamos en repetir los errores de los muertos, siguiendo a pastores con vocación terrateniente en vez de limitarnos a declarar la república independiente de nuestra identidad? Una identidad con cincuenta hermosos matices, pues aunque se hable de Cataluña como un pack de carácter único, puedo asegurar que un barcelonés no es igual que un gironés, al igual que un sevillano y un malagueño tampoco lo son.

Murron es madrileña.Mi mejor amiga, mi hermana de (mala) leche.Agustín es valenciano.El nano de facebook, un hombre increíble.Yo soy catalana. Somos tres Españas, nos cuidamos entre nosotros,disentimos,nos peleamos, hacemos las paces y volvemos a empezar.Tenemos un acuerdo no escrito que dice que ante todo somos personas y como tales nuestra primera obligación es respetarnos;nuestra máxima es prescindir de juicios ajenos para elaborar los propios.La historia está escrita y en ella figuran rencillas a mansalva entre nuestras comunidades,pero la historia se sigue escribiendo y hay que decidir qué queremos que se escriba y actuar en consecuencia. Ya que parece inevitable inclinarnos hacia los tópicos,¿a qué esperamos para crear nuevos?

¿Por qué seguir mirando a España en blanco y negro cuando tiene tantos colores?

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7 comentarios

  1. murron wrote:

    Totalmente de acuerdo, amiga, hermana. Yo jamás he entendido esta inquina de los políticos. Esta manía de enfrentarnos. Esa insistencia en buscar lo que nos diferencia sin acordarse de lo que nos une. Es como si… no, no es como si… Es lo de siempre. Siguen con las mismas pautas de aborregarnos. Nos quieren a todos igualitos. Ovejas, todas dentro del redil. Y los que muestran y defienden su idiosincrasia, o sea, sus diferencias, tienen que ser aniquilados. El problema es que siguen mirando con orejeras. No tienen amplitud de miras. No miran al horizonte, que es amplio, muyyyyy amplio. A mi me gusta la diversidad de España. Es alucinante que dentro de un país tan pequeño, haya tanta disparidad de culturas, tanta riqueza lingÜística, tantas costumbres distintas, tan ricas, tan variadas, tan dispares. Y que se empeñen en seguir azuzandonos unos contra otros cuando, en realidad, las diferencias nos enriquecen y nos hacen ser un país tremendamente rico culturalmente hablando. Estos no saben esa ley que dice que uno más uno a veces no da dos, sino que da una infinidad. Eso es lo que pasa si sumas las 50 Españas diferentes, que suman el infinito. Y es cierto, en Madrid no os odiamos y no me creo que los catalanes sean tan cabrones como nos cuentan, jajajaj. Y si, los valencianos son muy particulares, jajajaj. Que no, que es una broma. Que te voy a decir yo que pasé los veranos de mi infancia en Cullera. Lugar que guardo en un pequeño rincón de mi corazón.

  2. Jose wrote:

    Aquí uno residente en el País Vasco, nacido en Aragón y de padres castellanos. ¿Quién da más? El euskomañocastellano apunta la última de Nolan, después de haber leído también el post de cine.

  3. Marraco wrote:

    El problema, Murron, no es la cultura ni la idiosincrasia de cada pueblo o cada región o nacionalidad, es el poder. Sobre la cultura todos más o menos estamos de acuerdo en que enriquece , es bonito, en fin, un valor positivo, aunque tengo amigos catalanes que no irían de vacaciones a otros sitios de España porque no les gusta la forma que tienen de hablar en esos lugares, o porque gritan mucho, o porque son incultos, o porque no saben hacer el pan con tomate….

    El problema es el poder y los políticos que usan las diferencias culturales y de otros tipos para ganar cuota. Es decir, utilizan la cultura como instrumento de poder y con ello para tener su espacio, sus consellerias, sus escaños y para instalar a los suyos en donde puedan. Solamente hay que ver a los independentistas catalanes enfrentándose entre ellos ridiculamente para mandar más, para salir más en la prensa, para hacerse más importantes, cuando en realidad si defendiesen de verdad el ideario independentista, se unirían.

    Decía Goebbels que una mentira repetida muchas veces, se convierte en verdad. Podría decirse de los independentistas y de los políticos españoles, en general, que una exageración repetida muchas veces, se convierte en algo normal y justo; esta técnica aplicada a un pueblo con tantas diferencias culturales, tan proclive al maniqueísmo y con tan poca capacidad de discernimiento como el español, crea la situación que estamos viviendo en la actualidad en nuestro país.

    Se empezó con la historia de que las autopistas de Cataluña son de pago y las del resto de España gratis (lo cual es bastante verdad, por cierto). pero hace tiempo que en Cataluña se pasó a otro nivel y se repiten frases continuamente como éstas: desde el “queremos profundizar en el autogobierno sin descartar la independencia” pasando por el “Cataluña da más de lo que recibe y además nos insultan”, hasta lelgar al “si en España no tiene su sitio Cataluña será mejor pensar en la independencia” o la más drástica “basta de sumisión, independencia ya!”

    Con estas frases bien acompañadas de un ideario nacionalista en la escuela y una prensa cada vez más decantada por el nacionalismo, el resultado estaba cantado…
    espero equivocarme…

    Un saludo desde Cataluña

  4. Agustín wrote:

    La derecha (o el fascismo) de este país fue la que dividió España es dos, hizo las dos Españas en el 39 cuando termino la guerra, y las mantuvo hasta el 75 cuando casco el enano.(todavía recuerdo la cogorza que pille ese día)la derecha que hoy existe en España no le gusta que España sea toda una y se dedica a enfrentar o por lo menos lo intenta, a todos los españoles con todos. Esa es su forma de ver España y de hacer su política,” divide y vencerás”, y aunque hoy los españoles no somos gilipollas siempre queda algún reducto de gilipollismo en este país que se cree pies juntillas lo que estos fascistas de mierda pregonan según la comunidad o ciudad en la que estan.soy de lo que opinan que nunca lo conseguirán aunque hay momentos en que me inundan las dudas al ver como los medios también se dedican a ratificar lo que pregonan los que nos quieren dividir.

  5. Murron wrote:

    Querido amigo, la que ha escrito este texto, Hope, precisamente es catalana. Yo soy madrileña. Precisamente, nosotras, que nos hemos convertido en amigas del alma, amigas inseparables, como hermanas, a pesar de que solo nos hemos visto la cara una vez en la vida, creemos que esta utilización de las difencias culturales existentes entre todos los españoles son nefastas. Y lo creemos porque es más lo que nos une que lo que nos diferencia. Ambas creemos (corrigeme si me equivoco, Hope) que es un error intentar dividirnos y que los políticos son unos impresentables por utilizar estas diferencias con una finalidad electoralista. Personalmente creo que somos muy afortunados por tener una cultura tan rica, tan llena de matices. No solo existe Cataluña o Madrid. Por ejemplo, en Asturias hay una lengua autóctona, el bable, que no debería perderse, como no debería perderse ninguna peculiaridad de ningún pueblo. Los catalanes que no quieren visitar el resto de España porque se habla distinto son tan cerriles y tan limitados como el resto de los españoles que no visitan Cataluña porque piensan que los catalanes les odian. Yo, precisamente, creía que todos los catalanes eran unos bordes (me he encontrado algunos, no te creas y muy mal educados) pero Hope me ha mostrado otra realidad. No todos los catalanes son tan cerrados como no todos los madrileños lo son. Te diré que en Madrid las nuevas autopistas y radiales son de pago. Asi que nos vamos pareciendo a Cataluña. Y también te diré que yo preparo un pan tumaca o con tomate que te cagas de bueno¡¡¡ y adoro las monchetas con pernil de pork o porc, que no se como se escribe, jajaja.
    Lo cierto es que yo creo que sería mucho mejor si nos dedicásemos al bien común que al bien de cada uno. Y si Cataluña aporta más dinero a las arcas del Estado supongo que será porque tienen más industría o más riqueza. Creo en la solidadirdad y en que hay que apoyar a aquellas comunidades autónomas que no están tan desarrolladas. Pero no solo dándoles dinero sino invirtiendo para que puedan crear riqueza y que esa riqueza sea una suma a un todo. En fin, que no estamos tan alejados. Yo no soy patriotera ni siento los colores en plan “ondeo la bandera española” pero creo que es un error esa tendencia a la disgregación. Cuando la tendencia es a la unión (hay que fijarse en la UE) resulta ridículo que se defiendan los separatismos. No se, hay tantas cosas tan importantes por las que luchar que estas disputas geográficas me parecen del todo absurdas. Sea como fuere, me alegro de que hayas recaído por aquí y espero que sigas viniendo a enriquecer ésta, nuestra casa, con tus comentarios. Un beso desde los madriles. Por cierto, no conozco tu tierra pero espero tener la oportunidad

  6. Coherencia YA wrote:

    Si España fuera un país nórdico, no existiría este problema. Por suerte o por desgracia, somos un país MUY latino: muy de andar por la calle (y creer todo lo que dicen sin contrastarlo), muy familiar (a veces lo que dicen los padres se adopta como dogma sin pasarlo por el cerebro), muy de creernos que por tener un título ya se es mejor persona. Total, que para combatir esta pobreza de autocrítica creo que la única posibilidad es ser hipermegatransparente, por lo menos en lo público, que ES DE TODOS. Realmente un habitante de Roses tiene mucho en común con un habitante de Mérida, aunque sus representantes políticos les quieran hacer creer que son diametralmente opuestos. Viajar abre mentes: tanto para los centralistas mesetarios como para los independentistas periféricos, como para los cortos de raciocinio.

  7. Murron wrote:

    totalmente de acuerdo. El problema es que la gente está atocinada. No leen, no abren sus mentes, no se dan cuenta de nada. Y si, somos más parecidos que distintos y lo que nos hace distintos nos enriquece. Lástima que la gente siga teniendo miedo a las diferencias. Lo que hace la incultura y la cerrazón

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