En otro momento quizás habría pasado desapercibida,pero debido al constante goteo de víctimas de maltrato de género nos llega el anuncio de la actual exposición “Amazonas – guerreros misteriosos” en el Museo Histórico del Palatinado, en la ciudad alemana de Speyer. Obviamente no podremos ir pero los medios utilizan en esta ocasión el evento como su pequeño granito de arena en la lucha social contra el maltrato.¿O lo hacen porque es lo políticamente correcto?
Al margen de las razones del anuncio, no excluyentes entre sí,el mito ( o historia) de las amazonas no es, como indican,uno de los que más interés han suscitado en la historia de la mitología;sólo hay que recurrir a libros del tema para comprobar lo poco que hay recogido acerca de ellas.Si bien es cierto que existe mención especial hacia un par de amazonas, también lo es por su vínculo con mitos-o historias- mayores,como la Guerra de Troya. Por lo demás, el mito cabe en un párrafo corto.
“Las Amazonas eran un grupo de mujeres guerreras, supuestamente hijas de Ares, dios de la guerra, siendo su madre en la mayoría de los casos, Harmonía. Se gobernaban, en su reino situado a las orillas del río Termodonte, en Capadocia, sin la presencia de varón alguno, teniendo como poder máximo una reina elegida periódicamente entre ellas. Sólo se reunían una vez al año con hombres extranjeros con el objetivo de perpetuar la especie. Si los bebés nacidos eran varones, los mataban, o, en muy pocos casos, los entregaban a sus respectivos padres. Parece ser que a las niñas, cuando se desarrollaban, se les cortaba o quemaba un pecho para que pudieran manejar mejor el arco. Esta creencia se basa en el hecho de que, en griego, su nombre significa “sin senos”. Sin embargo, no existen imágenes que corroboren esta versión. Las Amazonas, cuya existencia parece tener fundamentos históricos claros, rendían un culto especial a la diosa Ártemis, pues la consideraban su afín, al ser ésta cazadora y virgen.”
Pero en hallazgos arqueológicos se ha descubierto a mujeres enterradas con sus armas,incluso aquella con la que se les mató.Este hecho unido a otros como el arqueo se sus piernas y la zona de descubrimiento han concluído que las amazonas en realidad sí existieron.De todo ello da cuenta la exposición,pero a mi me hace detenerme en el mito como tal. Nos hallamos ante una de las muchas tergiversaciones masculinas de la historia, pues fueron los romanos-hombres- los que transcribieron los mitos y religión de las zonas que conquistaban. Se ha establecido una conexión entre las amazonas y los sármatas, tribu iraní conocida por su especial habilidad en la lucha de la que aprendieron tanto amigos como enemigos.En las tribus sármatas la mujer tenía un elevado papel social,así que no sería de extrañar que las amazonas sean guerreras sármatas.Por sentido común:cuando los hombres salían a luchar o a trabajar los campos,¿quién tenía que proteger a la tribu?
Precisamente los romanos, especialistas en someter a los pueblos conquistados,son quienes más hablan de las amazonas aunque los griegos ya las contaban entre sus mitos.¿No resulta llamativo que declararan que se cortaban un pecho para mejorar sus tiros con arco? Eso sólo lo puede escribir un hombre, pues es el único que puede suponer un impedimento el tener una masa de carne obstruyendo la linea de tensión del arco.Es más, el tiro con arco fortaleza la musculatura de los senos. ¿No puede ser que simplemente llevaran una protección que les ocultaba los pechos?¿o que ellas los hicieran invisibles para ocultar precisamente su sexo? No creo que una mujer se mutilara para mejorar sus tiros. Los senos son símbolo de procreación y por tanto de supervivencia de la especie y un pueblo que vivía separado en tribus tenía mucho que perder si limitaban la alimentación de su prole. De la misma manera,¿cómo puedo creerme que mataban a sus hijos varones cuando la historia habla de numerosos ejércitos auxiliares precisamente romanos integrados por sármatas obligados a luchar por pacto político?
Bajo mi punto de vista, ya estaba clara la parte mitológica de la historia de las amazonas. Eran ,nada más y nada menos, mujeres guerreras con las mismas habilidades que los hombres- o a la inversa-en una época nada civilizada en la que la imagen de la diosa convivía con la del dios,siendo igual o en ocasiones más relevante,aunque durante los siglos posteriores la imagen masculina de las deidades se impusiera.¿Cómo lo permitimos?
¿Cómo podemos hablar de civilización cuando nos exclamamos admirados ante una evidencia fruto del sentido común? Una exposición da cuentas de nuestra involución como sociedad, de cómo nos robaron las flechas.
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Fantástico artículo. Efectivamente, como decían en una frase de Braveheart “la historia siempre la cuentan los vencedores” a algo parecido. Es decir, que la historia siempre es falseada, y la falsean aquellos que obtienen el poder. Está claro que la mujer tuvo un papel preponderante en la sociedad pero que, llegados los romanos y supongo que el cristianismo, la mujer fué relegada a un segundo o tercer plano. Un cacho de carne con ojos que solo servía para dar hijos y para cuidar al marido cuando este lo requiriese. Es curioso como nos olvidamos tan rápido de los hechos históricos y damos por buenos los nuevos “cuentos” que nos meten por los ojos.
Recuerdo que un profesor mio en el instituto no se cansaba de decirnos que no entendía porque la sociedad se escandalizaba con las relaciones homosexuales. Que eran más viejas que la Tana y que esa concepción del homosexual como enfermo o pervertido no era más que una idea del cristianismo grabada a fuego en las conciencias de la gente.
Nos decía que los griegos eran bisexuales, que tenían a su mujer en casa para tener hijos pero que, cuando iban a los baños o al gimnasio, se rodeaban de hermosos efebos con los que mantenían relaciones sexuales, y eso era de lo más normal en la antigüa Grecia, era aceptado y bien visto. Después de saber aquello me extrañó mucho menos comprobar que en la antigua Grecia se tomaban mucho interés cuando hacían esculturas perfectas de jóvenes tremendamente voluptuosos y apetecibles.