NO ME ACUESTO CON MURRON
Esto es lo último que me podía pasar. Verdaderamente este no debe ser mi año. No solo he tenido que hacer frente a todas las difamaciones del Todolocasco y del cura de mi pueblo, sufrir el secuestro de mi más preciado cochón, Lelo, sino que, además, ahora me veo envuelta en una relación bastante conflictiva que no acabo de comprender.
Toda la culpa la tienen estas nuevas tecnologías. Que yo soy una mujer abierta a todas estas modernidades pero hay cosas que se me escapan.
Bien es cierto, y quienes me conocen lo saben, que en ningún momento he buscado notoriedad alguna. Que yo comencé con mi pequeño blog “la porquera” hablando de mis experiencias y, compartiendo con todo el que quería leerme, todas las penurias y calamidades que he tenido que pasar en la vida. A las que siempre me he encarado con valentía y de las que me he repuesto con mayor fuerza si cabe. Pero esto se me escapa de las manos.
Lo cierto es que me abrí una página en fecebook. Página que empezó a tener seguidores leales y lectores que se sorprendían con mis historias y que se congratulaban de que siempre saliese airosa de ellas, por muy penosas que fuesen las experiencias relatadas. Los asiduos de este club social sabrán que uno se amiga con gente que conoce y que no. Yo me amigué con Murron, a la que ustedes conocerán porque es la que escribe en “Las que claman en el desierto” y “a tomar por culo los cuentos y los globos“.
Murron y yo, que compartimos espacio en esta web, no nos parecemos en absoluto. En realidad somos bastante distintas, diría yo. Ella es bastante remilgada y estrecha de miras, en cuanto a hombres se refiere. Vamos, que es de las que necesita sentirse muy enamorada para que la lleven al catre y yo, bueno ya saben que yo me abandono a los placeres de la carne con suma facilidad. Que la vida es breve y a mi ya me ha tocado vivir la mitad, asi que no estoy para perder oportunidades.
En fin, que no se como, apareció en mi pagina que yo mantenía una relación conflictiva, así, sin más. Y, de pronto, Murron, desde su página creo yo, aseguró que yo mantenía una relación conflictiva con ella.
A partir de ahí se dispararon los rumores y ahora todos los que me frecuentan creen que Murron y yo mantenemos una relación amor/odio de índole sentimental.
Y, miren ustedes, yo soy mujer de mundo, abierta a todas las opciones. Vamos, que no descarto la posibilidad de mantener relaciones con otra mujer, pero no con esta. Porque ustedes no tienen idea de como se las gasta la mojigata Murroncita. Además, que poco tenemos en común.
Yo soy mujer de campo, algo asilvestrada, que gusta de los placeres terrenales y de practicarlos en lugares poco convencionales. Vamos, que a mi me gusta la improvisación y refocilar allá donde me pilla el momento y me pide el cuerpo. Ya sea el pajar, mi huerto, cerca de mis cerdos o escuchando a mis gallinas. Ya sea en una capilla, en un confesionario on sobre la mesa donde amaso el pan. Y la Murron es de esas que necesita sábanas de seda, bañeras llenas de espuma y aceites esenciales (que no se que coño son pero asumo que me pica la curiosidad), con velitas y botellas de champán. Ella es de esas que gasta vestidos caros de firmas impronunciables y usa zapatos de tacón imposibles.
Y todo esto viene, a buen seguro, por una cruel venganza. Y es que un día, por culpa del Todolocasco, Murron tuvo que venir a visitarme al pueblo y hacerme una especie de entrevista. La muy pija se me presentó con un modelazo de seda (reconozco que muy bonito y que resaltaba su fina figura) y unos zapatos que ella llamó “piptous” o algo parecido, de color azul.
Y es que hay que ser muy lerda para presentarse en un pueblo, en mi casa, sabiendo que me dedico a la cría del cerdo, de esa guisa. Pues pasó lo que tenía que pasar. Que se le llenó el vestido de manchas y los zapatos se le hundieron en la mierda hasta los tobillos y desde entonces andamos a la gresca.
Esa es toda la relación “complicada” que mantengo con la señorita Murron. Que quede muy claro. Y, desde luego, que también le quede muy claro a Murron que no pienso pagarle los 82 euros que dice haber abonado por tan fino calzado. Faltaría más.
La próxima vez que se le ocurra venir a visitarme espero que tenga la suficiente cordura y sentido común para ponerse algo más apropiado para andar entre los cerdos. Y si su problema es que no tiene donde lucir todo ese roperío que guarda en el armario que se busque un maromo que la lleve a sitios caros donde lucirse. Que ese es todo su problema. Que no tiene donde lucirlos y luego viene aquí, a mi pueblo, con esos aires de diva y acaba cubierta de boñigas y paga sus frustraciones conmigo. Yo se que en el fondo su problema radica en una carencia absoluta de sexo pero no es problema mío. Que cambie su mentalidad arcaica y se libere. Y si es por eso yo estoy dispuesta a cederle alguno de los machos que me beneficio porque tampoco es plan de ver sufrir a esta mujer con esa carencia sexual con la que vive a diario.
Y para aquellas mentes calenturientas que sigan especulando con la supuesta relación, solo decirles que pueden seguir imaginando escenas escabrosas y lésbicas entre nosotras pero ya les aviso que solo sucederán en sus pervertidas mentes. Disfruten ustedes del producto de su imaginación porque solo ahí van a vernos a las dos juntas y revolcándonos.
Yo prefiero revolcarme con mis cerdos antes que con esa pija de tres al cuarto, imitadora barata de Carmen Lomana. He dicho.
Los putos zapatos culpables de toda esta penosa historia.
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Agencias-Salustiana Robledo ha sido detenida-de nuevo- en dependencias por escándalo público en su pueblo de residencia, Boyullos del Rastrojo.Según testigos, La Porquera iba de casa en casa exigiendo información sobre el paradero de su cerdo estrella, Lelo, quien le acompaña habitualmente a todos los bolos y entrevistas.




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