No sabría definir el estado de conmoción en el que me dejó la noticia. Más que noticia, diría que el circo que se ha montado en torno a nuestra nueva Juana de Arco patría del siglo XXI, que, desde luego, ni es virgen ni, mucho menos, mártir.
Intentaré explicar lo más conciso posible -y va a ser [...]


