Estoy más contenta que unas pascuas. Por fin he encontrado a Lelo. Aquel joven fornido de la Benemérita, ese que ya les conté, me lo ha entregado. El cabestro se había confabulado con uno de mis vecinos que, habiendo yo rechazado sus requerimientos, los de mi vecino, decidió vengarse ayudando al cabestro a quitarme lo ...