Edad: Aún no necesito viagra pero camino llevo
Caso: Soy un hombre chapado a la antigüa, casado felizmente y con hijos. Amigo de mis amigos y con fuertes valores y convicciones morales. Cumplidor de mis obligaciones. Procuro cumplir con mis obligaciones conyugales teniendo momentos de intimidad con mi esposa, a ser posible los sábados, que es el día en el que estoy más relajado y libre de las cargas que mi trabajo supone para mi. Cumplo con diligencia todo lo que se me exige, porque es lo que se espera de mi…. Cumplo, cumplo y cumplo. Pero es que últimamente estoy algo disperso y distraído. Y para relajarme me ha dado por ponerme el uniforme de la criada. Porque tenemos criada en casa, y es que me siento bien con esa faldita negra, y el mandilillo blanco con sus puntillitas. Al principio solo era un ratito pero ahora es que me pongo hasta la cofia. Y el jueves, que es el día libre de la chacha, pues me puse el uniforme completo, con las medias negras y los zapatitos negros de tacón, y fue coger el plumero y menearlo y me entraron unos calores y, por un momento me vi a mi mismo cantando aquello de ai wan tu breeek friiiii, ai wan tuuuu breeeee friiiiii. Y ahora no me lo quito de la cabeza.Tanto es así que a veces fantaseo con llamarle a mi esposa señoriiiitaaaaaa, como hacía Gracita Morales, mujer a la que idolatro desde mi más tierna infancia. Incluso en las reuniones que mantengo en mi trabajo tengo alucinaciones y me veo vestido como ella meneando el plumero y dejando que mis asesores me palmeen el trasero con saña. Lejos de mejorar o de ser pasajero esto va en aumento. Ahora me pongo una liga negra bajo los pantalones y me entretengo en acariciarme la pierna para sentir que la llevo.
¿Qué puedo hacer? ¿Es esto normal?¿Será el estrés y la presión sobre mis hombros? ¿Que pensará mi mujer, mi familia, los miembros de mi comuidad? ¿Porqué me sonrío cuando imagino que mis asesores me cachetean en el culo?
CONTESTA FRANCES:
Querido y sufrido padre de familia. Por lo que cuentas te consideras un referente moral para los que te rodean. Desconozco si eres el presidente de tu bloque o si te llaman así porque te parezcas al Sr. Cuesta. De cualquier manera, tu problema creo que es de manual. Dices que cumples, cumples, cumples… Hijo mío, pareciese que echarle un polvo a la parienta te resulte una obligación ineludible a la par que enojosa. Desconozco si esto ha sido así siempre o si es ahora cuando sientes que refocilar con tu esposa no es más que otra de tus múltiples obligaciones. Y digo obligación porque parece que te hayas marcado aquello de “sábado, sabadete, camisa limpia y polvete” como máxima a cumplir en tu vida sexual. Querido Presidente, no se espera que uno cumpla con diligencia cuando a una le echan un polvo. Lo que se espera es que la follen salvajemente hasta dejarla extasiada y derrengada, para así dormir a pierna suelta y relajarse. Me temo que en tu caso el problema es más profundo que todo eso. Está claro que tu marcado sentido del deber te ha obligado siempre a ser hombre y amante de manual. Como si lo viese. Te bajas los pantalones, te colocas junto a la parienta y, sin preámbulos apenas, te pones encima, la introduces, tres sacudidas y un leve gemido,para acabar diciendo: ¿disfrutaste vida?
Y ni disfrutas tú ni disfruta ella, que ya imagino se ha apañado con el plumero de la chacha que tanto meneas o con el jardinero. Ya, personaje manido pero que no veas que bien viene para regar determinados huertos “mal abonados” por el dueño.
Ni disfrutas tú, porque, o mucho me equivoco, o a ti no te va en demasía el marisco. Veo en ti una loca reprimida, una pequeña putilla desaforada a la que le tira más el solomillo de una pieza. Estimado presidente, no luches contra natura. Esas visiones que te sobresaltan no es más que tu subconsciente calenturiento, tu cuerpo de cincuentón que te pide macho que lo desvirgue. En verdad yo saldría del armario. Sí, hijo, sí, del armario, a ver si no de qué te pone tanto a ti el plumero y la pluma. Vístete a lo Gracita Morales, ponte peluca rubia de los chinos si es preciso y, en plena reunión laboral, te subes a la mesa, con el uniforme de chacha guarrindonga y te marcas un ai wannnn tuuu breeeek friiiii a pleno pulmón. No se si te darán cachetazos en el trasero pero hostias te vas a llevar un montón, que en realidad es lo que te gusta, pequeño vicioso masoquista.
RESPONDE FRANCIS:
Nos pides que te llamemos presidente y como algo tengo que llamarte lo haré, pero me niego equinamente a ponerlo en mayúscula;eso es muy propio de vuestra especie.Necesitáis de títulos y cargos para sentiros bien cuando al final sois tan mierdas como cualquier otro humano de a pie. Es gracioso como lleváis vuestra batalla por la igualdad cuando lo que buscáis es ser más que el otro.Quizás tu principal problema es ese, tío.Yo lo achaco a que seas de lo que seas presidente, estoy reboznudamente segura de que el cargo te queda grande.A lo mejor es que le tienes alergia a los trajes de ejecutivo o al uniforme de tu empresa, vaya usted a saber, y cuando regresas a tu cuadra necesitas conectar de nuevo con tu auténtica naturaleza, la de chacha de otros humanos y puta para más señas. Lo de la señora esa que se llama Gracita me ha hecho reír;yo creía que los humanos sólo le poníais nombres pequeñitos a los animales grandes mejores que vosotros pero resulta que también lo hacéis con vuestras propias manadas.Le he pedido a Diego que me enseñara una foto de tal ídolo y no me extraña que la tengas por tal.Una vez visto su papel en vuestra manada no me ha cabido duda de mi veredicto. Mi consejo principal es que te avengas a aceptar tu instinto animal, el que te dice que lo tuyo es liberar tus inclinaciones a favor de otros machos y ser la piñata sexual de tus acólitos laborales.Efectivamente, estás a un paso de convertirte en el chiste trajeado de tu manada por querer ser más de lo que te toca por genética.Los animales sabemos mucho de eso. De hecho, ahora que lo pienso, estás más cerca de lo que vosotros llamáis retroceso genético y yo llamo regreso a la familia. Verás que a partir del momento en que asumas que tu papel en la cadena sexual de tu tribu estaba escrito de antemano y que naces sin elección de ser más que lo que eres, serás más feliz. Tu hembra podrá disfrutar por fin de un macho que por derecho le pertenece, no de una copia mediocre;tu manada laboral no se sentirá decepcionada y dejará de buscar el momento-créeme, lo están haciendo ahora- de lanzarse a tu cuello para ensalzar a un alfa real, de solera, de derecho. Y tú podrás pasearte con tu pelaje chachero de plumas y palo ensartado con total libertad.Libertad para ellos, libertad para ti: endemoniadamente perfecto.
Sólo un apunte más: un animal que se ve en necesidad de declararse amigo de sus amigos tiene un grave problema de autoafirmación;cuando lo he leído ya tenía claro que con ese problema de base era imposible que te diera otro consejo.Cuando uno de los vuestros pronuncia esas palabras no se da cuenta de que lo que en verdad está confesando es que en alguna, sino en muchas ocasiones, ha traicionado a los suyos. Mi comunidad no tiene elementos de ese tipo entre sus manadas.En definitiva:¡sé abeja!













Nombre: Amapola
Nombre: Pili



