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Me piden las Consultoras que advierta a los consultantes que si no acompañan su carta de los datos que les solicitamos, no la atenderán.Os recuerdo que piden Nombre ( o Nick) y Edad ( importante).Muchas gracias.
Ahora sí, hoy hemos recibido una carta de una mujer arquetipo que según Frances es muy común,más de lo que se crée. Nos ha pedido que nos refiramos a ella como María, porque-y cito-es lo que le gustaría meterse en este momento.
Edad:43 años
Sigo vuestro consultorio desde el primer día. Reconozco que jamás me había planteado escribir a ninguno, entre otras cosas, porque siempre me han parecido consultorios para subonormales, y no pretendo ofender a nadie.El caso es que me encuentro en una situación tan agobiante que necesito que alguien me diga francamente lo que piensa.
Soy una mujer casada y con hijos. No es que tenga problemas en mi matrimonio, pero después de 15 años, como podreis comprender, la cosa está bastante calmada,vamos, que emociones hay pocas. La monotonía y tranquilidad que se pueden suponer de una relación estable.
El problema es que, desde hace un tiempo, siento cierta atracción por un compañero de trabajo. Reconozco que desde el primer día que le vi sentí algo raro. Luego surgió la afinidad y ahora es un continuo tira y afloja verbal. Yo estoy muy bien en mi casa pero no dejo de tener sueños subiditos de tono con él, con mi compañero, me refiero.
No me veo capaz de engañar a mi marido, es más, ni siquiera sé si mi compañero tiene los mismos pensamientos que yo. Sólo sé que me sorprendo a mi misma mirándole el cuello y me imagino pasándole la lengua por el cogote, que no dejo de imaginármelo desnudo o poseyéndome en la mesa del despacho, en plan Nueve Semanas y Media o El cartero siempre llama dos veces. Ni os imagináis los sudores que me corren cada vez que le miro esos pedazo hombros que tiene o ese tremendo culo con esas pedazo caderas. En fin, lo último fue que me sorprendió embobada mirándole la boca. Estaba hablándome de trabajo y yo en el limbo imaginándome que le metía la lengua hasta el corvejón. Vamos, que si se descuida le hago cosquillas en la misma campanilla de la garganta. Siento que no puedo controlar estos ímpetus míos y ya no sé qué hacer.
Me preocupa que él pueda darse cuenta, o lo que es peor, que mi marido sospeche que ando soñando con otro que no es él.
Mi cabeza me dice una cosa pero mi cuerpo no deja de rebelarse y no dejo de imaginar escenas tremendamente sexuales con el interfecto en cuestión. En fin, quedo en vuestras manos. Solo puedo deciros que me hallo en un constante estado de nervisiosismo y excitación y así no se puede vivir.
Responde Francis
Querida Fan,
Me refiero a ti como fan porque dices que nos sigues desde el primer día.Ya le había comentado yo a Frances que me parecía que alguien me observaba.
Toda convivencia comporta monotonía.Los humanos no sois muy originales y tenéis una extraña tendencia al rechazo de la constancia. Yo misma lo he sufrido en mis carnes viéndome abandonada por tres dueños porque según ellos siempre les ponía la misma cara.Y Frances ha sido la única que me ha entendido cuando le digo que esa cara mía es la única que podían esperar siendo ellos tan poco originales.Me decían cosas como “¿Qué pasa burra?” o “¿Cómo está hoy mi yegua disfrazada?”. ¿Qué coño de cara les iba a poner? Pueden darse por contentos que no les solté una perorata.Me limitaba a no reaccionar visiblemente ante mi imposibilidad de solicitar un cambio de dueño. Los humanos os dedicáis en estos casos a buscar en otros prados, pero sois tan cobardes que lo hacéis a escondidas.
Según el manual de que dispongo sobre vuestras costumbres, lo de fijarse en alguien del trabajo es muy común. Las estadísticas dicen que los machos de la especie son quienes más practican esta costumbre, pero las estadísticas está hechas para los idiotas. Somos las hembras las que más observamos a los compañeros de carreras ya que somos las que decidimos quién nos monta.Dices que no te ves capaz de engañar a tu marido.Lamento decirte que según el manual ya lo haces, aunque no lo practiques en directo sobre la fotopiadora. Y no sólo le engañas a él, también a ti misma, pues te has convencido de la inocencia de tu actitud cuando al mismo tiempo hablas de lenguas perdidas, cuellos tentadores ,corvejones y caderas.
En definitiva:contigo estamos ante el clásico caso de autoengaño múltiple con engaño sin determinar. Ni estás bien en tu casa, pues has pringao fuera, ni estás bien contigo misma, pues aún segura de que te acelera ese macho no crées que ocurra a la inversa, ni tienes vergüenza. Deja de marear la perdiz, coge al tipo ese y dile lo que hay.Si lo acepta , os dais un homenaje.Si el homenaje te gusta, plantéate ser de las primeras humanas honestas del planeta y planifica tu futuro inmediato.Si no te gusta, uno menos que probar. Si no le gustas, opérate, que es la práctica habitual de las hembras inseguras de tu especie.
Es cierto.Así no se puede vivir. El furor uterino es a las mujeres lo que la cuadra de 2×2 a las mulas.No cabemos en nosotras mismas y acabamos hablando en un consultorio para una especie claramente inferior en muchas cosas.¡Mira que os complicáis la vida, joder!










jAJJAJAJAJAJAJA, JAJAJAJAJAJA, Que me parto de la risa. Pues si, esa lo que quiere es meterse un buen chute de maría por no decir otro tipo de “chute” con forma cilíndrica platanera, jajajajaj. Esa tiene la tentación a la vuelta de la esquina pero su educación burguesa católica le impide hacer lo que le pide el cuerpo. Darse un buen revolcón con el compañero de las potentes caderas¡¡ Eso si, si se decide más vale que el polvo merezca la pena, porque tanto calenton para nada….jajajajaja
pobre mujer, si hasta escribe “nervisiosismo” en vez de nerviosismo, debe ser un más allá en el tema de estar nerviosa
yo sugiero que le comente a él lo del corvejón, a ver cómo reacciona
joder, pues si a mi me dicen eso del “corvejon” me quedaría anonadada a la par que sin palabras. Que fuerte¡¡ a mi jamás me han dicho eso¡¡¡ Venga va, que se lo diga y luego nos cuente como ha reaccionado el susodicho objeto de tantos deseos y furores uterinos
Hay pasiones que sólo se apagan cayendo en ellas, si su moral/educación le impide terminar empezando… le sugiero, María, con el permiso de la mula, que vea en su marido ese desconocido que ahora es y le ataque furtivamente … las pasiones como van vienen… o no.