Hoy contestamos a la primera carta envíada por un hombre. Nos complace saber que tenemos seguidores entre vuestro sexo. Viva la paridad.

Nombre: Pedro
Edad: 40
Caso:
Me llamo Pedro y soy gay.
Mi problema es que tras luchar con mi pareja durante años para convencerle de que casarnos era mejor a efectos fiscales, cuando lo logré nos metieron un puro porque él me había mentido con respecto a sus ingresos.Tuve que apoquinar para pagar a hacienda el año pasado porque él se quedó sin curro tras haber ganado una pasta que ya se había pateado y en vez de enfadarme me puse más cachondo que nunca, mientras él decía que verme así tras haberle mentido le echaba pa’tras.Se le pasó ,sí, pero a mi también .Me refiero a que él volvió a ser hiperactivo sexual mientras yo aprovechaba los momentos hot para repasar el IBEX mentalmente,a ver si me ayudaba y no me ayudó.La delaración se acerca y yo, que me he pasado el año ignorando a mi chico,empiezo ahora a despertarme. Me refiero a que vuelvo a ponerme a tono imaginando qué nueva mentira descubriré.No me entendáis mal,no es que me guste que me mienta.Es que me pone que lo haga con el dinero.¿Significa eso que tengo cierto ramalazo putero? Me refiero a que si me equivoqué de profesión ( soy bombero) o debería pluriemplearme para relegar ese instinto a los clientes…no sé si me explico. ¿Qué pasa si llega el borrador y no veo engaño alguno y me enfrío más con mi chico mientras él sigue colgadito por mi?¿Cómo puedo volver a enamorarme de mi pequeño GRAN hombre sin depender de una mentira económica? El miedo ante la posibilidad de que mi peculiar vicio destruya una relación y me joda de paso la hipoteca es tal que he empezado a apostar a las carreras de cucarachas, con el asco que me dan. Además,el es un poco mayor que yo y le costó mucho salir del armario.¿Qué le pasará si le defraudo? No puedo fallarle así.No duermo, no carburo como debo,me quedo atontado con la manguera en la mano tirando agua al agua…muy mal,muy pero que muy mal.Ayudádme,por favor.

Contesta Frances:
Querido Pedro,
Ante todo afirmar que supones un gran reto para mi. Con tu caso he tenido que devanarme los sesos para encontrar una respuesta que pueda ayudarte. Lo primero decirte que el matrimonio, en ningún caso es la solución a ningún problema. Más bien es el problema en si. Ya sabes ese dicho tan popular: te casaste, la cagaste. En cuanto al aspecto económico deberías empezar por hacer separación de bienes y que cada uno haga su declaración por separado. Esto es, que tu marido pague el dinero que le corresponde y deje de ser tan gorrón.
Aunque este no es tu problema en si. Efectivamente tu problema es que no tienes bien enfocado cierto fetichismo. A ti lo que te pone es el dinero, el vil metal. Está claro que no puedes renunciar a una pareja que es capaz de satisfacerte sexualmente con tanta asiduidad. Seamos francos. No es fácil encontrar un hombre que mantenga erecciones tantas veces y con tanta fogosidad. Creo que deberías ser sincero con tu pareja y plantearle ciertos “jueguecitos”. Meterte a puto podría calmar tus ansias pero no te rindo las ganancias. Habrá momentos que ni el dinero provocará que se te levante con ciertos clientes gordos, barrigones y peludos. Los clientes no se eligen. Recuerdalo. Aunque también es cierto que si tu marido ejerce como tu chulo supondría un gran avance para ti. Al fin y al cabo es lo que más te pone.
Empieza por algo sencillo. Planteale que te pague cada vez que quiera que le enchufes “la manguera”. Eso calentará tus motores y, de paso, solucionará ese problema que te agobia con la hipoteca. Aunque en el fondo creo que a ti lo que te va es el masoquismo. Vamos, que te puteen. Para ello dejale entrever (presupongo que a parte de ser una máquina sexual tendrá algo de cerebro) que a ti lo que te pone cachondo es que te mienta con el dinero. Para ello puede follarte hasta reventarte y luego pagarte con billetes falsos o pagarte menos de lo estipulado. Te garantizo que eso conseguirá que se te salgan los ojos de las órbitas y revientes los gayumbos con el aumento del paquete, si es que los llevas puestos.
El colmo de la perversión sería que os compraseis un mini hipermercado de juguete, que jugaseis a los tenderos y que él te timara todo el tiempo con el dinero del monopoly. No quiero ni imaginar lo que sería ese momento. Una orgía entre huevos , plátanos y zanahorias de plástico, que bien podrías aprovechar para utilizar como juguetes sexuales, mientras él te grita “arrastrada, mala puta y pesetera”. Si, además, te pones el uniforme de bombero, estoy segura de que a tu pareja no le faltarán ganas de fustigarte con “la manguera” mientras te lanza monedas de euro a la cabeza.
Reconocelo, querido amigo, tienes alma de puta y te gusta sentirte tan arrastrado como una cucaracha, de ahí tu afición a esas carreras.
Frances.
El consultorio era sentimental o semental?
Jopá con la erótica del vil metal en una revisión de “sexo, mentiras y cintas de vídeo”.
Completamente de acuerdo con nuestra mula ilustrada, hay que jugar en todos los ámbitos, también el sexual, la vida no hay que tomarla tan en serio, más si cabe cuando sabemos que nos despedirá con la broma de la muerte.
Un neo enganchado al consultorio
¡Qué gran labor realizan ustedes dos! Sorda y callada, pero ayudando a la humanidad a tirar “palante”. Sigan asi.
Un abrazo emocionado.