La carta de hoy es de esas que requieren la atención de ambas consultoras por su complejidad. Al menos para mi sería muy complicado responder, aunque quizás se debe a que soy un hombre.

Nombre: Inmaculada
Edad: ya madura
Caso:
Soy una mujer sumamente pudorosa, por lo que me avergüenza en extremo plantearos mi caso, pero llevo un tiempo obsesionada por un problema que me asalta todas las noches al acostarme y me gustaría recibir vuestro consejo.
Soy una mujer ya madura. Y mocita. Oseasé, que no he conocido varón, ni mi cuerpo experimentado nada que pueda ser considerado sexual ni erótico. Explico esto, a pesar de mi recato, porque para mejor aconsejarme es preciso que conozcáis mis circunstancias.
Unos amigos sandungueros, que por supuesto desconocen mi estado virginal, se pegaron la bufonada de regalarme el día de los Reyes Magos un consolador de esos con distintas velocidades y movimientos.
Ante el regalo reaccioné fingiendo indignación, y mis amigos están convencidos de que lo tiré en el primer contenedor que encontré. La verdad es que me provocó malsana curiosidad, y lo tengo bien escondido en mi habitación.
Y cada noche, al acostarme, me tiento con probarlo.
Pero claro, mi flor está en juego, y aunque sólo lo pruebe un poquico, me da miedo esmocharla. Por otro lado, me digo que ya debe estar acartonada, la flor digo, y difícil de romper si hago la probatura con cuidado.
Aconsejarme, por favor. ¿Qué hago? Ah, y ya de paso, si no es mucho preguntar, ¿cómo?
Agradeciéndoos sinceramente el interés que prestaréis a mi problema, os saluda atentamente,

Respuesta de FRANCES
Estimada amiga,
Ante todo decirte que perpleja me he quedado con tu caso. Descubrirte a ti es como descubrir que Cristo se halla dentro del Santo Sepulcro. Y nunca mejor dicho, porque tu flor debe andar tan tiesa como los huesos que encierra el susodicho.
Lo primero que deberías hacer es leerte las instrucciones del artefacto, no vaya a ser que, en tu desconocimiento, en vez de darte placer te hagas la depilación brasileña a lo vivo, cosa que no quiero imaginar porque si no has conocido varón presumo que no te has depilado en la vida y debes de tener entre las piernas una buena mata de pelo, eso si no te has quedado calva de tirarte del mismo ante la falta de actividad sexual.
Hija mía, alma cándida. Ponle pilas al artefacto, abrete de piernas y dale gusto a esa flor, que más que flor, debe parecer un repollo o un cardo, y no temas por el supuesto acartonamiento. Siempre puedes utilizar geles, cremas o vaselinas que faciliten el “trabajo”. Eso, si, te aconsejo que cuando empiece a subirte la temperatura y se te agite la respiración procures controlar el movimiento de la mano, no vaya a ser que en pleno furor uterino te metas el obelisco hasta las amigdalas.
Respuesta de FRANCIS
Estimada humana,
No estoy de acuerdo con mi colega. Lo que realmente está en juego es tu cordura.No hace falta ser humana para entender eso.De hecho, como mula que es una, entiendo más de instintos que vosotras y no me imagino ni a la yegüa más pija evitando regar su flor. Es más, en mi mundo esas son las peores, pues van a la caza tan a la desesperada, que luego pasa lo que pasa y nace estupenda gente como yo.Doy gracias porque eso pase, pues de no ser así, yo no estaría aqui.
Sobre el funcionamiento del aparato, estoy de acuerdo con Frances que lo primero es leer las instrucciones y sobretodo ponerle pilas, no te vaya a pasar como a una amiga de este consultorio, que en un momento de deseperación no tenía pilas y dedujo que con una conexión a la lamparita de su mesita de noche, la cosa vibraría con más efectividad incluso. Y sí, vibró, vibró … y se chamuscó algo más que la flor. También es cierto que desde entonces no ha precisado ni una depilación.
En cuanto a cómo usarlo, permíteme que te diga que por lo que me han dicho, hay diferentes posturas dependiendo del lugar de ejecución: cama, sofá o suelo . Dicen que en el suelo de cuclillas es la mejor, aunque también es la más agotadora.Mira a ver si es de los que te permiten apoyarte en él. Desde luego debo confesar que no participaría jamás de semejante sustituto:donde esté un entrenado corcel, quítese un juguete doncel.
Te invito a que, una vez probado el artilugio, nos expliques la experiencia, pues hay mucha tímida entre vuestra raza necesitada de lectura informativa.