Una niña de 9 años y un perro

La cueva de Altamira, la conocemos hoy gracias a una niña de 9 años y a un perro, por mucho que en todos los libros se hable del cazador Modesto Cubillas, y del paleóntólogo Marcelino Sanz de Sautuola.
Porque en el caso del cazador sino llega ser por su perro, que se adentró en la cueva penetrando entre las grietas de las rocas mientras perseguÃa una pieza de caza, que afortunadamente para la pieza perdió del todo, el cazador no aparecerÃa en los papeles.
En ese momento la cueva no se consideró mas que una gruta de tantas. Y ahà es donde años después apareció la niña
Porque en el caso del paleontólogo, tras visitar la cueva varias veces no dio importancia a su existencia, tuvo que ser su hija MarÃa quién movida por su curiosidad infantil penetró en una sala lateral de la cueva y aalà descubrió los famosos bisontes, mientras su padre se entretenÃa y perdÃa el tiempo en la parte central.
Moraleja: si quieres hacer grandes descubrimientos, ten hijos y adopta perros

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